Gobernadores de distintas provincias manifestaron preocupación por el ajuste en el presupuesto nacional y la reducción de transferencias que, según los informes recientes, impacta de manera directa en las cuentas públicas locales. La situación se profundizó en los últimos meses, con una caída marcada en los envíos automáticos y no automáticos.
Los mandatarios provinciales señalaron que la disminución de fondos afecta áreas sensibles como salud, educación, obra pública y programas sociales, obligando a revisar gastos y reestructurar partidas para sostener servicios esenciales. En algunos distritos, ya se evalúan medidas de contención y recortes administrativos.
Las transferencias automáticas —principalmente coparticipación— mostraron una desaceleración producto del contexto económico y la baja recaudación nacional. En paralelo, los envíos discrecionales registraron una caída aún más pronunciada, lo que genera tensiones entre las provincias y el Gobierno central.
Desde los gobiernos locales remarcaron que el ajuste se siente con mayor fuerza en provincias con menor actividad económica propia, que dependen en gran medida de los recursos nacionales para equilibrar sus presupuestos. También advirtieron que, de mantenerse esta tendencia, podrían verse afectadas obras estratégicas y programas de asistencia.
Mientras tanto, continúan las gestiones y reclamos formales para recomponer partidas y garantizar previsibilidad financiera en los próximos meses.