El presidente Javier Milei aterrizó en Davos para participar del Foro Económico Mundial, una cumbre marcada por tensiones geopolíticas y la presencia de Donald Trump, con quien el mandatario argentino busca profundizar su alineamiento estratégico. Su llegada —en helicóptero, con el ya característico mameluco de YPF y acompañado por su círculo más cercano— no pasó desapercibida y volvió a encender el debate político en Argentina.
Según la agenda oficial, Milei presentará ante líderes globales su plan económico, centrado en ajuste fiscal, desregulación y apertura a inversiones. También participará de la firma del Consejo de Paz impulsado por Trump, un gesto que refuerza su acercamiento a Washington en un contexto de fricciones entre EE.UU. y Europa.
Mientras el Gobierno celebra la oportunidad de “mostrar al mundo al mejor alumno de la clase”, sectores opositores cuestionan el rumbo internacional del Presidente, acusándolo de “subordinación geopolítica” y de exponer al país a una agenda ajena a sus intereses. La presencia simultánea de Milei y Trump en el mismo auditorio alimentó especulaciones sobre una foto conjunta, algo que también generó controversia en el plano local.
El discurso de Milei será clave: se espera que reafirme su alineamiento con EE.UU., critique el multilateralismo tradicional del foro y defienda su programa económico como la única vía para estabilizar Argentina.