En medio de la euforia nacional por la semifinal del Mundial 2026, el Gobierno nacional quedó envuelto en una nueva controversia luego de que el presidente Javier Milei designara a María José Sanz, esposa del juez federal Sebastián Ramos, en un cargo dentro del Ministerio de Justicia. Ramos es el magistrado que actualmente interviene en una causa que involucra al mandatario.
La resolución fue publicada mientras el país seguía minuto a minuto el partido entre Argentina e Inglaterra, lo que generó críticas de sectores opositores y especialistas en transparencia, quienes señalaron que la designación podría interpretarse como un conflicto de intereses. La funcionaria fue nombrada como coordinadora de Asuntos Jurídicos en una dependencia del Ministerio.
Desde el Gobierno defendieron la decisión y aseguraron que se trata de una profesional con trayectoria en el ámbito jurídico, desligando la designación de cualquier vínculo con la causa que investiga Ramos. Sin embargo, distintos actores políticos remarcaron que el contexto y la relación familiar generan dudas sobre la oportunidad y el impacto institucional de la medida.
El juez Ramos interviene en un expediente que analiza presuntas irregularidades en contrataciones y movimientos administrativos vinculados al Ejecutivo. Aunque no existe una acusación formal contra el presidente, la causa permanece abierta y continúa en etapa de análisis documental.
Organizaciones dedicadas a la transparencia pública señalaron que este tipo de decisiones deben ser evaluadas con especial cuidado para evitar interpretaciones que afecten la confianza en las instituciones. También remarcaron la importancia de garantizar independencia judicial y evitar cualquier situación que pueda comprometerla.
La polémica se instaló rápidamente en redes sociales, donde usuarios y referentes políticos debatieron sobre la designación y su impacto en el clima institucional del país.