El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, rechazó públicamente cualquier vínculo con María Fernanda Inza, la funcionaria acusada en una causa por lavado de dinero que involucra movimientos financieros irregulares y presuntas maniobras con fondos públicos.
La aclaración se produjo luego de que la Justicia avanzara en la investigación y se conocieran detalles sobre la situación de Inza, quien ocupó cargos administrativos durante gestiones anteriores. Kicillof sostuvo que no mantiene relación personal ni política con la funcionaria y que su administración “no tiene ninguna participación en los hechos investigados”.
El mandatario remarcó que la causa corresponde a períodos previos y que su gobierno colabora con la Justicia en todo lo que sea requerido. También señaló que es necesario “evitar confusiones” y separar responsabilidades individuales de la gestión actual.
La investigación judicial continúa con análisis de documentación, movimientos bancarios y declaraciones testimoniales para determinar el alcance de las maniobras atribuidas a la funcionaria.