El Gobierno nacional evalúa derogar la Ley de Etiquetado Frontal, la normativa que obliga a identificar con sellos negros los productos alimenticios con excesos de azúcares, grasas, sodio y calorías. La iniciativa forma parte de un proceso más amplio de revisión y desregulación de marcos legales vigentes.
Según trascendió, la administración nacional considera que la ley —aprobada en 2021 y aplicada de manera progresiva desde 2022— habría generado costos adicionales para la industria alimentaria, además de “trabas burocráticas” que el Ejecutivo busca simplificar. En ese sentido, se analiza su posible eliminación o reemplazo por un esquema alternativo.
La Ley de Etiquetado Frontal fue diseñada para informar al consumidor sobre el contenido nutricional de los productos y promover hábitos alimentarios más saludables. Su eventual derogación abrió un debate entre especialistas en salud pública, organizaciones civiles y sectores de la industria.
Mientras algunos actores empresariales respaldan la revisión del marco regulatorio, profesionales de la salud advierten que la eliminación de los sellos podría significar un retroceso en materia de prevención, especialmente en enfermedades vinculadas al consumo de alimentos ultraprocesados.
Por el momento, el Gobierno no confirmó plazos ni detalles del proyecto, que continúa en análisis dentro del paquete de reformas regulatorias.