La Justicia avanzó en la investigación por el derrumbe que provocó la muerte de un trabajador en Córdoba y resolvió imputar a un arquitecto y a un ingeniero por el delito de estrago culposo agravado, una figura penal que contempla penas más severas cuando el hecho ocasiona víctimas fatales. La decisión marca un paso clave en el proceso judicial y profundiza el análisis sobre las responsabilidades técnicas en la obra donde ocurrió el siniestro.
Según lo informado por Canal C, la imputación se formalizó tras evaluar informes periciales, documentación técnica y testimonios que dan cuenta de presuntas irregularidades en la ejecución y supervisión de la obra. La Fiscalía sostiene que existieron fallas en los controles y en la planificación estructural, lo que habría contribuido al colapso que terminó con la vida del trabajador.
El hecho generó conmoción en su momento debido a la magnitud del derrumbe y a las condiciones en las que se produjo. La investigación apunta a determinar si hubo negligencia profesional, omisiones en materia de seguridad o incumplimiento de normativas vigentes en el ámbito de la construcción.
La imputación por estrago culposo agravado implica que la Justicia considera que el derrumbe no fue un accidente inevitable, sino un hecho que podría haberse evitado mediante una correcta supervisión técnica y el cumplimiento de los protocolos correspondientes. Tanto el arquitecto como el ingeniero deberán ahora enfrentar el proceso judicial, que continuará con nuevas medidas probatorias y análisis técnicos.
La causa sigue en desarrollo y se espera que en las próximas semanas se incorporen más elementos que permitan esclarecer las responsabilidades y definir si el expediente está en condiciones de ser elevado a juicio.