El diputado nacional Rodrigo de Loredo volvió a encender la disputa política en Córdoba al responder declaraciones del gobernador Martín Llaryora, en un cruce que expone la creciente tensión entre el oficialismo provincial y la oposición. El intercambio se produjo luego de que Llaryora cuestionara la postura de la UCR en temas económicos y de gestión, lo que motivó una réplica inmediata del legislador.
De Loredo sostuvo que el gobernador intenta “desviar la atención” y afirmó que la provincia atraviesa un “desgaste evidente tras 30 años de peronismo”, señalando que los problemas estructurales de Córdoba —como el endeudamiento, la presión impositiva y el deterioro de servicios esenciales— no pueden atribuirse a la oposición. Además, remarcó que el radicalismo “no va a ser funcional” a decisiones que consideren perjudiciales para los cordobeses.
El legislador también cuestionó el manejo económico del Gobierno provincial, especialmente en un contexto de ajuste nacional, y pidió mayor transparencia en la administración de recursos. Desde el entorno de Llaryora, en tanto, sostienen que la oposición busca “obstaculizar” iniciativas clave y remarcan que la provincia mantiene niveles de inversión pública superiores al promedio nacional.
El cruce se da en un momento de reacomodamientos políticos y tensiones internas dentro de Juntos por el Cambio, donde De Loredo busca consolidarse como una de las principales voces opositoras en Córdoba. Analistas señalan que este tipo de enfrentamientos anticipa un año de fuerte disputa discursiva de cara al escenario electoral que se aproxima.