Una adolescente de 17 años debió ser trasladada de urgencia al Hospital Aurelio Crespo de Cruz del Eje luego de sufrir una intoxicación por monóxido de carbono durante la madrugada de este miércoles.
El episodio ocurrió cerca de la 1 de la mañana, cuando personal policial fue alertado sobre una joven descompensada en una vivienda donde se utilizaba un brasero encendido dentro de una habitación, una práctica que representa un riesgo extremo por la acumulación de gases tóxicos.
En el lugar, una mujer de 30 años, prima de la adolescente, informó que la joven comenzó a sentirse mal y perdió estabilidad, presuntamente por la inhalación del gas. Los efectivos solicitaron asistencia médica inmediata y la menor fue trasladada al centro de salud.
Una médica de guardia confirmó el diagnóstico de intoxicación por monóxido de carbono y dispuso que la adolescente quedara en observación, dado que este tipo de cuadros puede presentar complicaciones respiratorias y neurológicas horas después de la exposición.
El hecho vuelve a poner en foco la importancia de no utilizar braseros, estufas a leña o artefactos sin ventilación adecuada dentro de espacios cerrados, especialmente durante los primeros días de bajas temperaturas.