El Centro de Almaceneros de Córdoba difundió su Informe Económico y Social anual y confirmó que la provincia cerró 2025 con una inflación del 31,4%, el registro más bajo en casi una década. Sin embargo, el dato económico convive con un panorama social crítico: el 55,7% de los hogares cordobeses no puede cubrir la Canasta Básica Alimentaria, incluso con la desaceleración de precios.
El informe detalla que en diciembre la inflación fue del 2,26%, impulsada principalmente por el rubro Alimentos y Bebidas, que subió 2,8%, con la carne vacuna como principal motor del aumento (+9%). La línea de pobreza se ubicó en $1.674.780, mientras que la de indigencia alcanzó los $904.039.
El deterioro del poder adquisitivo se refleja en los hábitos alimentarios:
- 51,1% de las familias eliminó alguna comida diaria.
- 88% financió la compra de alimentos con crédito, fiado o préstamos.
- Más del 70% de quienes sí cubren la canasta dependen de asistencia estatal.
Además, el consumo se desplomó: las ventas minoristas cayeron 21,3% en 2025, reflejando el impacto de salarios reales deprimidos y un ajuste que, según el informe, “lastimó las condiciones de vida de muchas familias”.
El Centro de Almaceneros advirtió que, pese a la baja inflacionaria, la vulnerabilidad estructural se profundizó y que la alimentación cotidiana “se sostiene crecientemente sobre endeudamiento y asistencia”.
