El consumo de carne vacuna atraviesa una caída histórica en Córdoba, según comerciantes del Mercado Norte, quienes advierten que la demanda se redujo de manera sostenida en los últimos meses. La situación se enmarca en un contexto de fuerte inflación, pérdida de poder adquisitivo y cambios en los hábitos de compra de los consumidores.
De acuerdo con los testimonios relevados, la baja en el consumo se refleja tanto en carnicerías tradicionales como en locales de venta mayorista. Los comerciantes señalan que muchos clientes optan por comprar menos cantidad, elegir cortes más económicos o reemplazar la carne vacuna por pollo y cerdo, cuyos precios resultan más accesibles.
La caída se suma a los datos nacionales que muestran un consumo anual cercano a los 44 kilos por persona, uno de los niveles más bajos de las últimas décadas. En Córdoba, la tendencia se profundiza por el encarecimiento de cortes populares como la falda, la paleta y el roast beef, que registraron aumentos por encima de la inflación general.
Los vendedores del Mercado Norte remarcan que la situación afecta directamente a la cadena comercial y productiva, ya que la carne vacuna depende en gran medida del mercado interno. También advierten que la dispersión de precios entre barrios y comercios genera incertidumbre y dificulta la planificación de compras familiares.
Mientras tanto, consumidores y comerciantes coinciden en que la recuperación del consumo dependerá de una mejora en los ingresos y de una mayor estabilidad en los precios.