Un reciente informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) señala que Argentina exhibe un leve retroceso en la competitividad de precios de bienes y servicios de consumo, al comparar valores en dólares con los de otros países.
El estudio indica que, pese a la apertura económica y a una inflación más moderada que en años anteriores, el país continúa siendo más caro en bienes durables e indumentaria, donde registra precios superiores en el 81% de los casos relevados. También se observaron aumentos notorios en alimentos como carne vacuna, papas y cerveza, lo que contribuye al encarecimiento relativo.
En contraste, Argentina mantiene cierta ventaja en alimentos básicos como arroz, queso y algunas hortalizas, favorecida por la productividad agropecuaria y los derechos de exportación que moderan los precios internos. El informe también destaca que el tipo de cambio real multilateral se ubicó por debajo del promedio histórico, lo que influye en la comparación internacional.
El relevamiento incluye comparaciones con países como Brasil, Chile, México, Estados Unidos, Francia, Polonia, Australia, China y Corea del Sur, y confirma que la volatilidad de precios sigue siendo un factor determinante en la competitividad argentina.