La situación en Colombia sigue siendo crítica tras el devastador terremoto que sacudió al país y dejó un saldo de 169 personas fallecidas, según el último reporte oficial. Las autoridades continúan trabajando en las zonas más afectadas, donde aún se registran personas desaparecidas y se mantienen activos los operativos de búsqueda y rescate.
El movimiento telúrico provocó derrumbes masivos, daños estructurales severos y colapso de edificios, especialmente en áreas urbanas y rurales con infraestructura vulnerable. Equipos de emergencia, bomberos, defensa civil y brigadas internacionales trabajan sin descanso entre los escombros, en condiciones extremadamente complejas y con réplicas que dificultan las tareas.
Miles de familias permanecen en refugios temporales, donde reciben asistencia médica, alimentos y contención psicológica. La red de servicios básicos continúa afectada en varias regiones, con cortes de energía, problemas de comunicación y rutas parcialmente bloqueadas.
Organismos internacionales ofrecieron apoyo logístico y humanitario, mientras el gobierno colombiano coordina esfuerzos para atender la emergencia, evaluar daños y reforzar la búsqueda de sobrevivientes en las zonas más comprometidas.
La cifra de víctimas podría modificarse en las próximas horas, a medida que avancen los trabajos de rescate y se actualicen los informes oficiales.