El programa El Bio al Cole volvió a recorrer las instituciones educativas de Quilino y Villa Quilino con el taller “Música que Gira”, una propuesta que combina educación ambiental, creatividad y participación comunitaria. En su tercer año consecutivo, la iniciativa llegó a todos los niveles: desde el secundario hasta la sala cuna.
El recorrido comenzó en el Instituto Quilino, donde los estudiantes trabajaron sobre economía circular, gestión de residuos y el impacto de las decisiones urbanas. La actividad continuó en el Jardín Provincia de Buenos Aires, donde los más pequeños aprendieron jugando, entre abrazos, risas y baile. En la sala cuna, las familias se sumaron a la ronda, reforzando la idea de que el cuidado ambiental también se construye en casa.
El cierre fue musical: los chicos y chicas elaboraron instrumentos con material recuperado y tocaron junto a la Banda Gira y Suena, demostrando que la creatividad también puede transformar residuos en nuevas oportunidades.
Desde la Municipalidad de Quilino y Villa Quilino destacaron el trabajo de la Coordinación Local de la Educación (CLE), que impulsó la propuesta y garantizó que la educación ambiental llegue a cada rincón de las comunidades educativas.
El mensaje que atravesó todos los encuentros fue uno solo: cada acción cuenta. Cuidar el ambiente no es tarea de grandes o chicos, sino de todos, y puede construirse jugando, bailando y haciendo música juntos.