El Vivero Municipal de Quilino y Villa Quilino concretó una nueva cosecha de mandarinas, que fueron destinadas a las escuelas de la ciudad mediante el programa PAICOR, en una acción que combina producción local, alimentación saludable y trabajo comunitario. La iniciativa forma parte de un proyecto sostenido que impulsa el municipio para fortalecer la soberanía alimentaria y promover el aprovechamiento de los recursos propios.
Durante la jornada, personal del vivero realizó la recolección de los frutos, que luego fueron clasificados y preparados para su distribución en los establecimientos educativos. La tarea contó con el acompañamiento de Seguridad Urbana, que colaboró en la logística y el traslado, garantizando que la entrega se realizara de manera ordenada y eficiente.
Desde el municipio destacaron que cada cosecha representa mucho más que la producción de alimentos: es el resultado del cuidado de las plantas, del compromiso de los trabajadores y del esfuerzo conjunto para que los niños y niñas de la comunidad accedan a productos frescos y de calidad. La iniciativa también busca fomentar hábitos saludables y fortalecer el vínculo entre la comunidad educativa y los proyectos locales de producción.
Las imágenes difundidas muestran a trabajadores recolectando las mandarinas directamente de los árboles y cargándolas en carretillas, en un entorno natural que refleja el crecimiento del vivero y su aporte al bienestar de la comunidad.
El municipio reafirmó su compromiso de seguir impulsando acciones que integren producción, educación y alimentación, consolidando al Vivero Municipal como un espacio estratégico para el desarrollo local.