La movilización por el Ni Una Menos en Córdoba tuvo este año un componente especialmente emotivo y doloroso: la presencia de la familia de Agostina Vega, la adolescente de 14 años víctima de femicidio en la capital provincial. Su caso, que conmocionó a toda la provincia, se convirtió en uno de los ejes centrales del reclamo.
La madre de la joven, María, encabezó la columna principal y pidió que la Justicia avance con celeridad en la investigación, que tiene como único detenido a Claudio Barrelier. Aseguró que la familia atraviesa “un dolor irreparable” y que seguirá exigiendo que se esclarezcan todas las responsabilidades.
Durante la marcha, familiares, amigos y organizaciones feministas llevaron carteles con el rostro de Agostina y mensajes que reclamaban “Justicia y verdad”, en un contexto donde continúan apareciendo testimonios y elementos vinculados al caso.
La movilización partió desde Colón y Cañada y avanzó hacia el Polo de la Mujer, donde se realizó un acto central con la lectura de un documento que denunció la falta de políticas efectivas para prevenir la violencia de género y proteger a las víctimas.
El caso de Agostina volvió a poner en agenda la necesidad de reforzar los mecanismos de denuncia, asistencia y seguimiento, especialmente en situaciones donde existen antecedentes o señales de riesgo.