El avance de la investigación por la muerte de Ángel, el niño de 4 años, sumó un dato clave: el informe médico confirmó que el pequeño presentaba múltiples golpes en la cabeza, un elemento que refuerza la hipótesis de violencia previa y que será determinante para el desarrollo de la causa.
Según lo informado por Canal C, el estudio forense detalló la existencia de lesiones traumáticas que no se corresponden con un accidente doméstico ni con una caída casual. Estos resultados fueron incorporados al expediente y serán analizados por la Fiscalía, que ya ordenó nuevas medidas para profundizar la línea investigativa.
El caso tomó mayor gravedad en las últimas horas, luego de que la madre del niño y su pareja fueran detenidos como parte del proceso judicial. Las autoridades consideran que los golpes detectados podrían haber sido producidos en distintos momentos, aunque los detalles específicos permanecen bajo reserva para no entorpecer la investigación.
El cuerpo de Ángel continúa siendo objeto de pericias complementarias que permitirán determinar el mecanismo de la muerte y establecer con precisión el tiempo en que se produjeron las lesiones. Estos elementos serán fundamentales para definir responsabilidades penales.
La causa sigue en desarrollo y no se descartan nuevas detenciones o medidas judiciales mientras la Fiscalía intenta reconstruir lo ocurrido y esclarecer el contexto en el que vivía el menor.