El Gobierno nacional decidió dar marcha atrás y modificar uno de los puntos más controvertidos de la reforma laboral, específicamente el referido a las licencias médicas, luego de una fuerte ola de críticas de sindicatos, especialistas en derecho laboral y sectores de la oposición. La rectificación llega en medio de un clima político tenso y de negociaciones aceleradas para evitar un conflicto mayor con los gremios.
El artículo cuestionado establecía que, en caso de enfermedad, el trabajador debía notificar su ausencia de manera presencial, salvo excepciones justificadas. La medida fue considerada impracticable y riesgosa por múltiples actores, ya que obligaba a personas enfermas a movilizarse para cumplir con un trámite administrativo. Ante la presión social y sindical, el Gobierno reconoció que el punto “no era aplicable en la realidad” y anunció que será reformulado.
Fuentes oficiales señalaron que la intención es reemplazar ese mecanismo por un sistema de notificación digital, que permita validar la ausencia sin exponer al trabajador ni generar burocracia innecesaria. También se evalúa incorporar criterios médicos más claros para evitar abusos, pero sin vulnerar derechos adquiridos.
La marcha atrás se interpreta como un intento del Ejecutivo por descomprimir tensiones en un momento en el que la reforma laboral es uno de los ejes más sensibles del paquete económico. Desde la oposición celebraron el cambio, aunque advirtieron que seguirán de cerca el resto de los artículos. Los gremios, por su parte, consideraron que la rectificación es “un paso en la dirección correcta”, pero insistieron en que seguirán defendiendo las garantías laborales históricas.
En los próximos días se conocerá la redacción final del artículo modificado, que será incorporado al texto definitivo antes de su tratamiento legislativo.