El Gobierno nacional ratificó su intención de establecer un tope del 2% mensual para las paritarias durante el primer trimestre de 2026, en un contexto donde la inflación volvió a mostrar señales de aceleración hacia el cierre de 2025. La medida apunta a que los acuerdos salariales no superen la evolución de los precios, en línea con la estrategia oficial de contención inflacionaria.
Según trascendió, la pauta prevista contempla que las homologaciones se ubiquen en torno al 2% en enero, con ligeras reducciones en febrero y marzo, dependiendo de cada actividad. El Ejecutivo sostiene que un aumento salarial por encima de ese nivel podría recalentar los precios y complicar el proceso de estabilización económica.
Distintos relevamientos privados señalan que, durante el último año, esta política derivó en una pérdida del poder adquisitivo en varios sectores, ya que muchos incrementos no lograron compensar la inflación acumulada. Aun así, el Gobierno insiste en mantener el esquema como “ancla” para la desaceleración inflacionaria.
Los gremios, por su parte, advierten que el techo del 2% profundiza el deterioro salarial y anticipan tensiones en las negociaciones que se desarrollarán en las próximas semanas.
