Un grave hecho se registró en la cárcel de Bouwer, donde la Justicia ordenó la detención de 10 guardiacárceles mujeres acusadas de haber agredido violentamente a una persona trans privada de su libertad.
El episodio generó gran conmoción y derivó en una investigación judicial que apunta a esclarecer las responsabilidades de las funcionarias involucradas. La víctima denunció haber sufrido una golpiza dentro del establecimiento penitenciario, lo que motivó la intervención inmediata de las autoridades.
La causa está en manos de la Fiscalía de Instrucción, que dispuso las detenciones y avanza en la recolección de pruebas. El caso reaviva el debate sobre el respeto a los derechos humanos en el ámbito carcelario y la necesidad de garantizar condiciones seguras para todas las personas privadas de libertad.
