La Justicia determinó que Carlos Daniel Gómez no comprendía sus actos al momento de cometer el crimen, ocurrido el 9 de octubre en Villa María. La resolución se basó en pericias psicológicas y psiquiátricas que concluyeron que el acusado padece un trastorno grave que afecta su capacidad para dirigir su conducta.
El hecho conmocionó a la ciudad cuando Gómez atacó brutalmente a su madre, Mónica Salguero, en su vivienda del barrio Lamadrid. La autopsia reveló que la víctima recibió 34 puñaladas, muchas de ellas en órganos vitales, lo que provocó su muerte por shock hipovolémico. En la escena se incautaron dos cuchillos con rastros de sangre.
Inicialmente imputado por homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género, Gómez fue declarado inimputable tras los estudios interdisciplinarios. El informe médico también advirtió sobre un peligro grave e inminente tanto para él como para terceros, por lo que la jueza de Control ordenó su internación provisional en el hospital Emilio Vidal Abal de Oliva desde el 27 de octubre.
La medida judicial establece que el tratamiento será indefinido, con seguimiento médico permanente y reportes semanales al Juzgado. El caso reabre el debate sobre la inimputabilidad en delitos graves cometidos por personas con trastornos psiquiátricos, y la necesidad de garantizar mecanismos de control y protección para la sociedad.
Villa María permanece conmocionada por el crimen, que dejó al descubierto una situación extrema de violencia intrafamiliar y salud mental no tratada. Las autoridades insisten en la importancia de detectar señales de riesgo y actuar preventivamente en casos similares