El municipio organizó una actividad educativa y participativa en el Vivero Municipal, donde estudiantes y vecinos compartieron experiencias de formación, integración y cuidado del ambiente.
El Vivero Municipal de Quilino y Villa Quilino fue escenario de una jornada especial que combinó inclusión, aprendizaje y compromiso comunitario. La propuesta reunió a estudiantes de diferentes instituciones educativas junto a docentes, personal municipal y vecinos, quienes participaron de talleres prácticos y actividades de sensibilización sobre el valor de la producción local de plantas y el cuidado del entorno natural.
Durante la jornada, los asistentes recorrieron las instalaciones del vivero, conocieron los procesos de producción de especies nativas y ornamentales, y recibieron capacitaciones sobre técnicas de cultivo y forestación. Además, se destacó la importancia de estos espacios como herramientas de integración social, donde la educación ambiental se convierte en un puente para fortalecer la identidad local y promover la participación ciudadana.
Las autoridades municipales remarcaron que este tipo de iniciativas no solo fomentan el aprendizaje práctico, sino que también consolidan políticas públicas orientadas a la inclusión y al desarrollo sostenible. El Vivero Municipal, señalaron, es un espacio abierto a la comunidad que busca generar conciencia sobre la preservación del ambiente y, al mismo tiempo, brindar oportunidades de formación para jóvenes y adultos.
La jornada concluyó con un intercambio de experiencias entre los participantes, quienes valoraron la posibilidad de aprender en un entorno natural y de aportar al crecimiento colectivo de Quilino y Villa Quilino.